Seguramente no tienes pensado trabajar hasta el día de tu muerte.
Crees que todavía eres muy joven para pensar en tu pensión y que faltan muchos años para que te retires.
Sin embargo, ya te has imaginado la jubilación de tus sueños: tomando cócteles en una playa, descansando en una casa acogedora en el campo o viajando alrededor del mundo.
Con la pensión que recibas, vas a tener todo cubierto, ¿verdad?
Bueno, ¿y si no fuera así?
¿Cuál sería tu plan entonces?
